Una Constitución para todos

El pasado miércoles, el Congreso de la Unión realizó la declaratoria de constitucionalidad de la Reforma Política del Distrito Federal. La declaratoria pudo emitirse una vez que el Congreso recibió el voto favorable de 23 congresos locales: Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Estado de México, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.

Una vez que sea publicada la declaratoria en el Diario Oficial de la Federación, el Instituto Nacional Electoral deberá emitir la convocatoria para la elección de los 60 diputados de los cien que integrarán la Asamblea Constituyente. Esta Asamblea tendrá la tarea de redactar la Constitución que rija la vida de la naciente Ciudad de México. Al respecto, el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, determinó que:

“Es un documento que debe ser progresista, que debe ser con una perspectiva de libertades, con una perspectiva de los derechos, ya ganados por la Ciudad de México, con una visión de futuro en el desarrollo de la capital, esta es la importancia, vamos a tener una constitución”

Para el Jefe de Gobierno, la constitución debe ser “de izquierda, progresista y liberal”[i].

La función de una constitución es, por supuesto, la de reconocer derechos a los ciudadanos y, por otro lado, definir las funciones y obligaciones del Estado y sus instituciones, en el marco de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en este caso. En este sentido, y al ser las constituciones documentos mediante los cuales se reconocen y otorgan derechos, que deben ser universales (es decir, para todos y todas), ellas no pueden, por definición, promover causas ideológicas. Las constituciones democráticas norman la vida social de los todos ciudadanos, sin importar en qué lugar del espectro político se les ubique, son incluyentes.

Legislar una constitución de izquierda o una de derecha, es decir una constitución inspirada y que promueve los valores de determinada ideología (y desde esta ideología, ciertas “verdades” absolutas) y que, por tanto, deriva en la determinación de un cierto tipo de estado e instituciones al servicio de tal ideología y valores, es antidemocrático. Un Estado laico, lo es no solamente en lo que refiere al mundo religioso, sino, además, en lo que toca a las ideologías seculares. El Estado laico no asume verdades absolutas, no las niega, pero tampoco las afirma, sino que se mantiene al margen, a fin de ser un Estado para todos; de asumir determinada verdad, habría de combatir y exterminar a los portadores de la mentira, y sería, entonces, un estado excluyente y antidemocrático.

Es verdad que hay ciertos tipos de derechos derivados de diferentes ideologías, como los de tradición liberal, y que han resultado en los típicos derechos políticos como el derecho de asociación, de reunión, de expresión, y de libertad personal, o los de tradición socialista, y que resultaron en los derechos sociales, como el derecho a la salud, a la educación, al trabajo, a la vivienda, etcétera. Tales derechos y tradiciones, encontraron su síntesis en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, procesados de manera racional y razonable. A partir de esta Declaración, los derechos de las personas se definirían partiendo exclusivamente de su dignidad de personas y no de cuestiones ideológicas.

Los derechos que las y los ciudadanos de la Ciudad de México han conquistado a lo largo de su historia no se deben regatear, ni mucho menos restringir. Bastante ya se les ha violentado al quitarles el derecho a elegir a la totalidad de los diputados de la Asamblea constituyente y a elegir el tipo de ciudad y de alcaldías que verdaderamente desean, ya hubo demasiado autoritarismo de por mediocomo para pensar que los derechos de los capitalinos se puedan limitar.

[i] Véase la nota del Semanario Proceso, “Se concreta Reforma Política del DF; Mancera ofrece una Constitución de “izquierda”, disponible en: http://www.proceso.com.mx/?p=427060

Publicado originalmente en: The Mexican Times

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