Posicionamiento sobre comparecencia de Laura Ballesteros, subsecretaria de Movilidad de la CDMX

Saludo respetuosamente a la Subsecretaría de Planeación de la Secretaría de Movilidad del Gobierno de la Ciudad de México que hoy comparece en esta mesa de trabajo, deseando que las solicitudes a comparecencia siempre fueran tan expeditas como la de hoy. Lejos de lo que piensan otras y otros funcionarios del Gobierno Central, en el PAN no entendemos las comparecencias como un “paredón político”, sino más bien un ejercicio elemental de toda democracia contemporánea, un ejercicio que promueve el debate de las ideas, pero, sobre todo, la rendición de cuentas.

Entremos en materia…
Me gustaría comenzar citando a Don Manuel Gómez Morin, fundador de mi partido y ex Rector de la UNAM, porque me parece sintetiza lo que le ha pasado al Gobierno de la Ciudad de México en cuanto al Reglamento de Tránsito y las fotomultas:
(ABRO COMILLAS)”Hay ideas que son tan nobles, hay ideas que son tan justas, que se degradan haciéndolas leyes”. (CIERRO COMILLAS)
¿Será que la Visión Cero y el “ni tan nuevo” Reglamento de Tránsito tienen fundamento teórico positivo, es decir, sirven para que todas y todos vivamos mejor, pero que se están enfrentando a una deficiente aplicación en términos de comunicación social y transparencia?
Que no quede duda que el PAN y que un servidor, por auténtica convicción, creemos firmemente en la urgente necesidad de regular de mejor manera el espacio público, y más cuando nuestro país ocupa el 7º. lugar mundial en hechos de tránsito, y que además, la 1ª. causa de muerte entre las personas de 5 y 30 años de edad es justamente la inseguridad vial que reina en nuestras calles.
Por lo mismo, para formular nuestros cuestionamientos, empiezo resaltando el énfasis que este grupo parlamentario ha puesto en el tema, no de hoy y a raíz de esta mesa de trabajo, sino a través de los diversos posicionamientos que hemos hecho en tribuna y en diversas activaciones: creemos en la Ley de Movilidad y creemos en el cambio de paradigma que a partir de ahí se plantea.
Querida Laura, nos conocemos hace tiempo. Y en público y en privado he reconocido la labor que has hecho. Nada fácil. Eres de las que, juntos con más personas y organizaciones, lograron colocar a la movilidad como uno de los grandes temas en nuestra Ciudad. Como activista de esta agenda, fuiste y eres de las protagonistas. Pero hoy, no vienes en calidad de activista, sino como la responsable de la planeación y ejecución de la política pública de la materia, es decir, como la responsable de los avances. Ya no más de parte de la exigencia, que, en efecto, quizá es más fácil, sino en calidad de ser la encargada de resolver y solucionar el tema por el que tanto has peleado. Y seguro te has dado cuenta de lo complicada que es la economía política, es decir, de las restricciones no visibles, pero más que existentes que impone el “sistema burocrático” para poder hacer lo que se debe, teniendo que aterrizar en lo que se puede hacer. El famoso teorema de la segunda mejor alternativa o second best.
Laura, afirmo que le hace muy bien a la Ciudad de México el nuevo Reglamento de Tránsito, el nuevo paradigma de la movilidad y el modelo Visión Cero. Pero también afirmo que el mismo Gobierno de la Ciudad de México no ha permitido que las y los vecinos de esta ciudad los veamos como algo bueno, sino al contrario: algo que intuitivamente los concebimos como una política recaudatoria, misma que no tiene mucha planeación y tampoco un impacto positivo en nuestras calles.
En el PAN concebimos el Reglamento de Tránsito en dos dimensiones: el primero, como cuadro normativo que intenta promover la convivencia libre y pacífica en nuestras calles para todos quienes las usamos: el peatón, el ciclista, el motociclista, el transporte público y el de carga y el automovilista, en ese orden. Es decir, como un documento de avanzada, y en donde tú participaste mucho. Pero la segunda dimensión, y que es la que más debate ha generado, es la opacidad y la poca transparencia que ha tenido el Gobierno primero, respecto a los contratos, que dicho sea de paso, con todo y la publicación del micrositio, sigue sin aclarar el método para definir las famosas “multas mínimas mensuales”; y segundo, por la deficiente estrategia de comunicación social para avisarle a la comunidad la implementación del nuevo Reglamento de Tránsito y las fotomultas, sintiéndolo entonces, no como algo venía a ayudar, sino como algo que venía a quitarle a los bolsillos por el desconocimiento. Una política recaudatoria pues.
En Acción Nacional, agradecemos la apertura de la Subsecretaría que hoy dignamente encabezas, sin embargo, en torno a las atribuciones que por ley le confiere a tu cargo y por lo anteriormente expuesto, te pregunto:
Dado que el Reglamento de la Ley Orgánica de la Administración Pública del Distrito Federal establece como parte de tu Subsecretaría las funciones del Registro Público de Transporte (RPT): ¿Qué papel juega el RPT en la aplicación de este Reglamento en sus distintas sanciones? ¿La Secretaría de Seguridad Pública ha solicitado información del RPT para las fotomultas, en el caso específico de los microbuses, taxis, entre otros transportes públicos?
En otro orden de ideas, reconocemos que la información que hoy nos das, es de mucha utilidad y refleja un gran avance, merece reconocimiento y se le otorga. Pero también se presta para cuestionarlo. Nos quejamos del INEGI por haber generado información de manera distinta y así impedir que el CONEVAL pudiera medir comparando con años anteriores. Aquí estamos peor. Hoy debemos creer en la información que nos otorgas a través del mundialmente conocido “acto de fe”. Decías Subsecretaria, en la mesa de trabajo del pasado viernes “lo que no se mide, no se puede mejorar”; yo te diría que tienes toda la razón. Pero justamente esos son los dos grandes pecados del Gobierno: la falta de transparencia y la mala comunicación social, lo dicho. Entonces, no basta con medirlo y que el Gobierno resguarde la información como si fuera secreto de Estado. De poco o de nada sirve tener y mantener la información asimétrica, de tal manera que vecinas y vecinos, asambleístas y académicos no podamos acceder a la información. Sí, se requiere medir, pero con igual o mayor importancia, se requiere transparentar de manera constante, dicha información. La información es de todas y de todos. Tú lo sabes. No hay mejor manera de demostrar avances de una política que tener una comunicación social que consista en la publicación de la información. Hoy no hay información para compararlo en una serie histórica, de modo que nos dé un mejor marco de referencia y no solamente con el último año. La última información oficial por parte del Gobierno data de 2013 y hablaba de 41 hechos de tránsito diarios, que equivalen a 14,965 al año. Hagamos las cuentas: con la información de que por vehículo, en promedio, se transportan 1.3 personas, estaríamos hablando de 19,454 personas afectadas en los vehículos, más los involucrados en la vía pública, que suelen ser los de mayor gravedad. Tú en una publicación de 2015 decías que 3 personas fallecían al día por hechos de tránsito, anualizadas serían 1,095.
Los datos que nos entregas hablan de la cantidad de 3,894 personas afectadas por hechos de tránsito, anualizando los 2,272 de siete meses. Por lo tanto, comparando los datos 2015 con 2013, sin la implementación del reglamento de tránsito la reducción en dos años fue de 79.98%. Parecería que había mejor política promovente de la Visión Cero antes de la entrada en vigor del Reglamento, que hoy que se presume una reducción del 6.42% o una disminución del 18.3% en eventos mortales.
Mis estadísticas, aunque matemáticamente correctas y de fuentes oficiales, de manera intencionada, cometen un error de simplificación, al igual que los datos que se nos presentan hoy. Estamos usando la trampa de la estadística para vender un resultado. La Asamblea Legislativa y la ciudadanía, merecen más respeto. Por tanto, yo hoy afirmo que la reducción de hechos de tránsito y de accidentes mortales a partir de la implementación del Reglamento de Tránsito y del programa Visión Cero, corresponden más a una ausencia de datos confiables. No los puedo debatir, pero tampoco los puedo y debo creer per se. ¿Qué haremos para dejar de padecer esto?
Laura, la funcionaria de SEMOVI del Gobierno del a Ciudad de México, me atrevo a decirte que, si quieres dejar un legado y trascender como planeadora y ejecutora de políticas públicas de Movilidad, tu gran reto es dejarle a esta Ciudad el Sistema de Información y Evaluación de Seguridad Vial, es decir, datos abiertos mediante los cuales podamos analizar y definir con certeza y sin incertidumbre, si en la capital avanzamos o no respecto a la implementación del programa Visión Cero. Cuentas con el PAN para lograrlo. Y ya sabes a qué me refiero. Me refiero al presupuesto. Entendiendo que más recursos no necesariamente significan más y mejores resultados.
Gracias por la atención y estoy seguro que entregaremos excelentes resultados trabajando juntos. Muchas felicidades por tu congruencia e interés legítimo por la movilidad de la ciudad.

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