La informalidad en México: Causas y Consecuencias

¿Qué es la economía informal?

Uno de los principales fenómenos que se ha presentado en diversas estructuras económicas y con tendencia variable según la región en cuestión, es el de la informalidad o shadow economy (Machetta, Ernst y Bustamante, 2009; Schneider, Buehn, Montenegro, 2010). El peso y las causas de la existencia de la economía informal varían según el país en cuestión, y su presencia genera diversos problemas para los policy makers de los gobiernos, pues repercute en situaciones económicas y políticas del país y de la región a la que pertenecen.

La informalidad se encuentra definida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Grupo de Expertos en Estadísticas del Sector Informal (Grupo de Delhi), ya que generaron dos documentos que han tenido mucho peso en el estudio de la informalidad: la Resolución sobre las estadísticas del empleo en el sector informal (15ª. CIET, 1993) y las Directrices sobre una definición estadística de empleo informal (17ª. CIET, 2003)[1]. En este último, se insiste en la utilidad de incorporar información del empleo informal en el sector informal, teniendo en este sentido dos conceptos que integran a la economía informal: empleo en el sector informal y empleo informal. En la 17ª. CIET se emiten directrices que contemplan un marco conceptual sobre la informalidad, mismo que complementa la 15ª. CIET y que se pide a los países apliquen en sus métodos de medición de la informalidad. Estas mismas directrices fueron expuestas por Ralf Hussmanns, miembro de la OIT, en el marco del Seminario Internacional: El fenómeno de la informalidad en el siglo XXI: medición, análisis y retos[2], organizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El marco conceptual de la economía informal entiende el sector informal como unidades de producción con sus diversas características (dimensión empresarial), mientras que el empleo informal se refiere a los empleos como unidades de observación (dimensión laboral). De esta manera es que la definición de la economía informal tiene dos dimensiones: por un lado a las unidades de producción, mismas que se dividen entre las empresas que forman parte del sector informal (cuando la unidad se dedica a la producción de bienes y/o servicios para el mercado funcionando a partir de recursos de un hogar, sin ser una entidad jurídica y sin llevar registros contables básicos)[3] y las empresas que no forman parte del sector informal; y, además, a los empleos, mismos que se dividen entre informales (todo trabajo que se realiza sin contar con la protección del marco legal o institucional, sin importar si la empresa es informal o formal) y formales. El concepto usado por la OIT para definir la informalidad es la suma del empleo en el sector informal y el empleo informal fuera del sector informal:

Informalidad = Empleo en sector informal + Empleo informal fuera de sector informal

Podemos decir que lo que comparten estas dos dimensiones es que no están reconocidas ni protegidas bajo ningún marco legal, y que por lo mismo tienen un alto grado de vulnerabilidad y una serie de incentivos que generan distorsiones en la economía.

La forma en la que se integran las dos dimensiones para la medición de la informalidad en una economía, y sin caer en dobles conteos, es a través del uso de la Matriz Hussmanns (Anexo 1). En ella encontramos a las empresas del sector formal, a las del sector informal y a los hogares[4] y tenemos trabajadores por cuenta propia, empleadores, trabajadores familiares auxiliares, asalariados y miembros de cooperativas de productores. Pero además, podemos identificar imposibilidades conceptuales, es decir, recuadros que están vacíos debido a que, por ejemplo, no puede haber personas cuya actividad y remuneración provenga del servicio doméstico y que lo realicen como empleadores. Es así que la economía informal, entendida en su enfoque bidimensional, es el conjunto de actividades económicas realizadas por los individuos que no pueden apelar a su protección con algún marco legal o institucional, y por tanto, será empleo formal, toda la gama de ocupaciones, que ya sean dependientes o independientes, gravitan sobre esta particularidad. En el Anexo 1, observamos 10 cuadros que contempla la economía informal, en donde destacan en México los 13.5 empleos asalariados informales, así como las 14.2 millones de personas que trabajan en el sector informal. Como veremos más adelante, esto puede explicarse con las siguientes razones: primero, las ventajas que implica para las distintas unidades económicas empleadoras contratar personas así, pues al no haber contrato no se declaran en forma; segundo, son empleos ocasionales o de limitada duración; tercero, son empleos con un horario flexible; cuarto, el empleador es una empresa informal o un miembro de un hogar; quinto, no hay legislación en términos laborales que se deba cumplir por parte del empleador.

Situación de la informalidad en la región y en México.

Mención especial merece la economía de los Estados Unidos, aún considerada la economía más fuerte en el concierto internacional, en donde también existe un repunte de este fenómeno en el último año de la muestra (Schneider et. al., 2010). La atención especial que le prestamos es debido a la ya comprobada relación que existe entre la economía de México y la de nuestro vecino del norte (De León, 2004; Rodríguez, Perrotini, Venegas, 2012).

En la región de América del Norte (Canadá, Estados Unidos y México) observamos cambios marginales en los pesos de la economía informal en las tres estructuras económicas. México tiene la mayor de las economías informales de la región, teniendo un 30% en promedio durante el periodo 1999-2010. En América Latina la informalidad tiene mayor peso originando empleos fuera de la legalidad y con bajos salarios y empresas menos productivas que las que se encuentran en la economía formal (Artana, Auguste, 2011; Busso, Fazio, Levy, 2012).

Es así que en México el INEGI a partir del 2002 realiza la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)[5] atendiendo las recomendaciones internacionales (OIT 1993, 2003, 2012; Grupo de Delhi, 2010). Basándonos en la Matriz Hussmanns (Anexo 1) y con datos del INEGI del segundo trimestre del 2013, tenemos que: El sector informal está compuesto por 14.2 millones de personas, mientras que el total de la informalidad en México suma 29.3 millones de personas[6]; en cuanto al nivel de instrucción, como era de esperarse: a menor nivel de escolaridad, mayor informalidad laboral[7]; la mayoría de los trabajos informales están relacionados con jornadas de menor duración o a tiempo parcial (flexibilidad en la economía informal); la informalidad laboral está asociada con trabajos de menores salarios, es decir, el salario promedio del empleo informal es menor que el salario promedio percibido por el trabajador formal; hay una mayor concentración de la informalidad laboral en las áreas menos urbanas (localidades menores de 100 mil habitantes), además de que el sector informal de igual manera tiene mayor presencia que el formal en las áreas menos urbanizadas; y, la tasa de empleo en el sector informal informalidad laboral cae en años de crecimiento económico y aumenta en periodos de crisis. En general, podemos decir que la informalidad en México tiene un alto peso en la economía, teniendo Estados en los que 8 de cada 10 trabajadores están en la economía informal[8].

Bibliografía

  • Artana, D. y Auguste, S.; “Informalidad, productividad y crecimiento. Propuesta metodológica basada en censos industriales”; Banco Interamericano de Desarrollo; Notas Técnicas #DB-TN-342; 2002.
  • Busso, M., Fazio, M.V., Levy, S.; “Informal and Unproductive: The productivity Costs of Excessive Informality en México”; Banco Interamericano de Desarrollo; IDB Working Papers Series No. IDB-WP-341, 2012.
  • De León, A. 2004; “El crecimiento de México y su interdependencia con Estados Unidos”; Comercio Exterior; Vol. 54, No. 7.
  • Rodríguez, D., Perrotini I., Venegas-Martínez, F. 2012; “La hipótesis de convergencia en América Latina: Un análisis de cointegración de panel”; EconoQuantom; Vol. 9, No. 2.
  • Schneider, F., Buehn, A. y Montenegro, C.; “Shadow Economies All over the World”; The World Bank, Policy Research Working Paper 5356; 2010.

[1] Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo (CIET). Llevada a cabo del 24 de noviembre al 3 de diciembre del 2003 en Ginebra. Con el objetivo de elaborar las nuevas recomendaciones internacionales en el sector de las estadísticas laborales.
[2] Evento organizado por el INEGI en el Colegio de México los días 24 y 25 de agosto de 2010: http://www.inegi.org.mx/eventos/2010/seminarioinformalidad/presentacion.aspx
[3] La empresa del sector informal se puede dedicar a actividades no agrícolas, incluyendo actividades secundarias no agrícolas de empresas del sector agrícola. La separación de las actividades agrícolas del sector informal se hizo por razones prácticas en referencia a la recolección de datos, y no por algún argumento conceptual. Una de las recomendaciones que fueron hechas por el Grupo de Delhi en la 15ª. CIET y que fueron retomadas en la 17ª. CIET fue la de considerar pequeña a una empresa que cuenta con menos de 5 asalariados, ya que está correlacionado el tamaño de la empresa con la falta de registro formal.
[4] Hogares entendidos como unidades que producen vienen exclusivamente para su propio uso final, y hogares que emplean a trabajadores domésticos asalariados.
[5] En el 2002 nace como Encuesta Nacional de Empleo (ENE) y en el 2005 cambia su nombre a ENOE.
[6] Como se mencionó antes, el sector informal es solo una parte de la informalidad, como lo es el empleo no protegido, es decir, el empleo que no tiene protección de la seguridad social.
[7] En “Transiciones entre el trabajo formal e informal y medios de intermediación laboral en México 2005-10”, se señala que el grupo más vulnerable para transitar de la formalidad a la informalidad, la desocupación o la inactividad, es el de los jóvenes, con menor grado de escolaridad y sin pareja. Pero además, aseguran que en el caso de las mujeres especialmente, existe una gran propensión a transitar hacia la inactividad desde cualquiera de los otros estados.
[8] www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/regulares/enoe/doc/informalidad_FINAL.zip

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