La CDMX y su primera Constitución

Esta semana quedó, después de meses de trabajo, deliberaciones y discusiones, la Constitución de la Ciudad de México, la cual será promulgada el próximo 5 de febrero. Una constitución donde sin lugar a dudas destacó el trabajo comprometido del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional.

El papel del PAN en la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México logró posicionar la proyección humanista que ha caracterizado a nuestro partido colocando a la dignidad humana como el principio rector y sustento de todos los derechos humanos.

IMAGEN: culturacolectiva.com
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Para el PAN este ejercicio ha sido gratificante, aleccionador y fructífero, por los grandes avances logrados en materia de democracia, porque ahora, la persona es auténticamente el eje, el origen y el destino de la Constitución. El coordinador de la bancada panista, Santiago Creel, afirmó que “ahora los habitantes de esta ciudad podrán elegir y revocar el mandato de sus gobernantes; podrá participar en la toma de las grandes decisiones del gobierno local y en las decisiones de su entorno inmediato. Podrá ser parte de consultas, de plebiscitos, de referéndums, de iniciativas ciudadanas, de consejos ciudadanos, de auditorías sociales. Incluso ahora contaremos con un Sistema de Radiodifusión Pública que no será parte del gobierno, sino de la propia ciudad”.

Adicionalmente, hay que recalcar que esta constitución, fortalece los mecanismos de transparencia, de rendición de cuentas y el propio combate a la corrupción. Los ciudadanos tendrán derecho a una buena administración y a un buen gobierno.

FOTO: proceso.com.mx
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La conformación de las nuevas Alcaldías, significa también un logro relevante del trabajo de Acción Nacional, pues se erigió como uno de los temas torales del Partido en la Cuidad. El hecho de que la Constitución les haya reconocido personalidad jurídica propia y que cuenten ahora con autonomía para ejercer su administración y su presupuesto y que no existan autoridades intermedias entre el Jefe de Gobierno y las Alcaldías, son sin duda, avances muy importantes. Ahora, los ciudadanos podrán contar con una autoridad cercana, con el poder suficiente para incidir en su bienestar. Esta nueva Constitución plantea un notable avance para combatir las brechas de pobreza, desigualdad, marginación y exclusión. Atiende también lo relativo a los grupos que requieren una atención prioritaria.

La Carta de Derechos es también un logro de la Asamblea Constituyente, pues no sólo retoma los aspectos torales de la reforma en Derechos Humanos del 2011, sino que además profundiza y expande derechos económicos, sociales y culturales contenidos en tratados e instrumentos internacionales, al punto de que el principio de “progresividad” es el concepto rector de todas las normas del nuevo orden.Con esta nueva Constitución, queda garantizada la participación de la mujer en todos los espacios de decisión al reconocer la igualdad y hacer obligatoria la paridad de género.

Ahora resta otra etapa importante de la Ciudad de México, la cual será la generación que de sentido a cada uno de los artículos que conforman esta nueva normatividad. Un hecho histórico, un reto, por hoy, superado. Enhorabuena a las y los diputados constituyentes que dedicaron todas sus capacidades y esfuerzos a darle a la Ciudad su primer constitución.

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